Conocido como el embalse de Linsoles, recoge las aguas del río Esera. Para aquellos que quieran desifrutar de un sencillo paseo con niños o personas mayores, es un plan estupendo.
Partiendo del puente de Eriste, se bordea el embalse y el embarcadero hasta llegar a la presa, en un recorrido que se puede hacer en una hora. Alrededor encontrarás bancos y mesas donde poder tomar un refrigerio y pasar una mañana o una tarde admirando el paisaje.
El pequeño pueblo de Eriste se sitúa en una de las orillas del embalse de Linsoles. Este embalse se construyó en la década de los 60 junto al pueblo de Eriste y tiene un embarcadero donde incluso se pueden alquilar piraguas en los meses de más calor.
El paseo puede terminar al dar la vuelta completa al embalse, o bien seguir un trazado alternativo que sube al santuario de Nuestra Señora de Guayente, desde donde puedes prolongar hasta Sahún o bien retornar hacia Eriste por un sendero muy bonito de montaña con excelentes panorámicas del valle del Ésera.
Si optas por esta última opción, la ruta a completar se alarga hasta los 7 km de recorrido y te llevará unas 2 h 30 min, con un nivel de subida y bajada de unos 350 m.


Anteriormente un hermoso cisne vivió por años en el embalse, pero desde hace un tiempo ya no se le ha vuelto a ver. Ahora hay patos y sobre todo mucha variedad de aves.
Si tienes perros, también es un paseo para pasar una tarde tranquila con ellos.